Te soñé en mi siesta vespertina. Me pregunto por qué en esa, la prohibida, la que no se debe hacer porque dice mi madre que “La noche es para dormir, el día para despertar y no viceversa“
O quizás es perfectamente lógico que te sueñe en mi siesta vespertina y en ninguna otra.
Te soñé en Pátzcuaro. Me pregunto por qué ahí, en ese pueblo mágico, al que fuimos aunque nunca debimos ir.
O quizás es perfectamente lógico, porque lo que Pátzcuaro encierra de nuestra historia real o imaginada no lo encierra ningún otro lugar.
Te soñé en la lluvia, como en nuestra propia versión mexicanizada de una película de Nick Cassavetes. Te soñé primero con el frío de la lluvia en medio de una plaza desierta, entre el misticismo de la meseta y los árboles milenarios. Te soñé luego con el alivio de un hospedaje tranquilo y templado, con palabras cálidas y sentimientos explosivos. Te soñé con todo y banda sonora suave, lleva de sutilezas de violín y aromas a manzana con canela.
Te soñé para despertar y saber que te habías ido.
Y saber que te fuiste porque no aguantaste, después de todo, después de tanto decir y jurar y hacer y buscar e invertir y lograr, no aguantaste y volviste a caer en donde mismo.
martes, 10 de julio de 2012
jueves, 5 de julio de 2012
La espera.
Mírate nada más, corriendo para esperar.
Esperar tiene su lado amable cuando se sabe qué es lo que se espera, o si se espera con la seguridad de la llegada de lo esperado. De lo contrario, es sólo pasar el tiempo sabiendo o bien la incertidumbre de lo venidero, o sabiendo perfectamente que se espera lo que no llega o no sabiendo nada de nada.
Claro que esperar tiene sus encantos, como es intensificar la reacción cuando llega lo tan ansiado, que aunque podría ser no tan extraordinario, se admira con más deleite. Eso o el avanzar de las páginas del libro que vas leyendo mientras esperas.
Por mi parte, últimamente he decidido que lo más importante es esperar de forma inteligente. Hay cosas que se esperan, cosas que se buscan y por último están las cosas que no se esperan ni se buscan, porque se sabe de antemano que las probabilidades son casi nulas.
Quería acabar este pseudo-texto con una frase que no tiene nada que ver con lo anterior:
¡Tú espérame en Siberia, amor mío!
(Y quizá algún día vaya yo a buscarte, porque eso sí, yo no voy a sentarme a esperarte)
Esperar tiene su lado amable cuando se sabe qué es lo que se espera, o si se espera con la seguridad de la llegada de lo esperado. De lo contrario, es sólo pasar el tiempo sabiendo o bien la incertidumbre de lo venidero, o sabiendo perfectamente que se espera lo que no llega o no sabiendo nada de nada.
Claro que esperar tiene sus encantos, como es intensificar la reacción cuando llega lo tan ansiado, que aunque podría ser no tan extraordinario, se admira con más deleite. Eso o el avanzar de las páginas del libro que vas leyendo mientras esperas.
Por mi parte, últimamente he decidido que lo más importante es esperar de forma inteligente. Hay cosas que se esperan, cosas que se buscan y por último están las cosas que no se esperan ni se buscan, porque se sabe de antemano que las probabilidades son casi nulas.
Quería acabar este pseudo-texto con una frase que no tiene nada que ver con lo anterior:
¡Tú espérame en Siberia, amor mío!
(Y quizá algún día vaya yo a buscarte, porque eso sí, yo no voy a sentarme a esperarte)
viernes, 29 de junio de 2012
Imagine.
La oscuridad y la lluvia son los condimentos perfectos para la imaginación.
Y la imaginación es la que nos sirve de transporte. Porque bien podríamos tú y yo ser pasajeros incógnitos de un tranvía, lo mismo que dos aventureros en una balsa por el Amazonas. Podríamos ser alquimistas en un sótano acondicionado de laboratorio, escalar el Everest, podemos ser Bonnie y Clyde para escapar en auto después de nuestros crímenes. Recorrer los 51 estados de Estados Unidos. Claro, después de los 32 de México y todas las islas del Caribe.
Si tú y la lluvia quieren podemos ir hasta Rusia para quejarnos del clima y beber vodka como dos novatos. Podemos ir a Fiji porque nadie ha ido y ni siquiera sé ubicarlo en el mapa, o podemos ir a París a decir “OH là là“ y ser el cliché en vivo y en directo.
Incluso podemos ir más lejos. Si un buen día se nos antoja tomamos la máquina del tiempo sin pedir permiso. Vamos escapando de la policía entre los jardines de Versalles en tiempos de Antonieta, montemos en un dinosaurio para llegar a tiempo a la inauguración de la primera agencia de tele-transportación láser y de paso le pedimos su autógrafo a Jack el Destripador. También si quieres podemos ir a las estrellas, o jugar con el polvo de asteroides.
Mi vida, tú y yo con este clima podemos ser un par de dragones en la lucha por la supervivencia. O vivir en madrigueras con nuestros hermanos los topos. Podemos incluso ser gatos Jazz y seguir cantando hasta el amanecer, o hasta que uno de aquellos dos perros grite por fin “¡Zafarrancho!“
O quizás, cuando acabe de llover, tú y yo podremos sólo ser tú y yo. Y saber que en tu próxima sonrisa nos depare aún todo aquello que no hemos podido imaginar.
Y la imaginación es la que nos sirve de transporte. Porque bien podríamos tú y yo ser pasajeros incógnitos de un tranvía, lo mismo que dos aventureros en una balsa por el Amazonas. Podríamos ser alquimistas en un sótano acondicionado de laboratorio, escalar el Everest, podemos ser Bonnie y Clyde para escapar en auto después de nuestros crímenes. Recorrer los 51 estados de Estados Unidos. Claro, después de los 32 de México y todas las islas del Caribe.
Si tú y la lluvia quieren podemos ir hasta Rusia para quejarnos del clima y beber vodka como dos novatos. Podemos ir a Fiji porque nadie ha ido y ni siquiera sé ubicarlo en el mapa, o podemos ir a París a decir “OH là là“ y ser el cliché en vivo y en directo.
Incluso podemos ir más lejos. Si un buen día se nos antoja tomamos la máquina del tiempo sin pedir permiso. Vamos escapando de la policía entre los jardines de Versalles en tiempos de Antonieta, montemos en un dinosaurio para llegar a tiempo a la inauguración de la primera agencia de tele-transportación láser y de paso le pedimos su autógrafo a Jack el Destripador. También si quieres podemos ir a las estrellas, o jugar con el polvo de asteroides.
Mi vida, tú y yo con este clima podemos ser un par de dragones en la lucha por la supervivencia. O vivir en madrigueras con nuestros hermanos los topos. Podemos incluso ser gatos Jazz y seguir cantando hasta el amanecer, o hasta que uno de aquellos dos perros grite por fin “¡Zafarrancho!“
O quizás, cuando acabe de llover, tú y yo podremos sólo ser tú y yo. Y saber que en tu próxima sonrisa nos depare aún todo aquello que no hemos podido imaginar.
martes, 29 de mayo de 2012
Escritura experimental.
-Be careful-
fue todo lo que le dijo, o al menos eso dijo EL que le dijo, quizá me lo dijo a YO, con las razones verdaderas de que fuera la careful persona que YO no soy.
Cuando EL me contó la historia de cómo sólo dijo -Be careful-, como línea principal de una película de Tarantino, yo pensé en escribir la historia, como anécdota o cuento fantástico, o quizá como escrito experimental.
EL es un personaje bien particular, de esos que escribes y cuando deseas no haberlos escrito ya se convirtieron en protagonistas de tu historia. O al menos en antagonistas, digo YO. En realidad YO está enojada porque esta historia no se trata de ella, y a decir verdad tampoco de EL. Si fuera una historia sobre YO hablaría de cosas tristes y si fuera de EL de cosas sin importancia. Más bien debería hablar de HIM, de ELLA, de la PAVA y sus relaciones con STYROFOAM MAN.
A pesar de que fueron todos personajes creados en distintas épocas, HIM del 92, STYROFOAM MAN 40 años antes de eso, la PAVA que se burla porque existe desde tiempos inmemoriales y ELLA que quizá es uno o dos años menor que YO. Pero todos en sí se relacionan.
STYROFOAM MAN es un caza-fortunas masculino que se dedica a conquistar mujeres de mayor edad para quedarse con todo su dinero. STYROFOAM MAN no hizo nada bueno de su vida más que quizá la creación involuntaria de distintos personajes secundarios y un autor no autorizado. Por lo tanto, STYROFOAM MAN sería capaz de poner su ojo lascivo sobre ELLA, si llegara a conocerla.
ELLA como tal es un sistema óseo formado por 206 huesos que sostienen un cuerpecito de teenager que hace mucho ejercicio y que tienen dentro del cráneo un cerebro celoso y arrogante. Quizá en el fondo ELLA se parece a YO pero menos tonta. YO le da tantas vueltas a este asunto que ha envuelto a ELLA de una serie de imaginaciones ficticias y un aura de maravillas que probablemente ni siquiera existe. Es decir, ELLA lee a Paulo Coelho.
Por su parte, ELLA trae consigo mucha PAVA. No sabría decir si es la PAVA natural de las ELLAs, si la obtuvo por leer a Paulo Coelho o simplemente trae la PAVA de no ser YO y a pesar de ello lo que piensa EL.
La PAVA, por otro lado, no es más sino la reina de los lugares de ambiente pesado. Como el bar abandonado de Camelinas donde volví a ver a JEREMY, también con mayúsculas porque también es especial, pero no en esta historia particular.
Pero la historia real que YO quería contar sobre la PAVA es aquella que tiene que ver con HIM y cómo juntos descubrimos el lugar con más PAVA del planeta.
Imagínese el lector una zona industrial, vieja y fea, cerca de la central de autobuses y de muchísimos bares de p...ersonas alegres y gustosas del alcohol. Imagínese que entre todo esto hay una reja negra, casi sin darse a notar, una reja corrediza que detrás suyo contiene un pasillo. Dicho pasillo, más que un pasillo cualquiera, podría pasarse por el pasillo previo de un psiquiátrico o de una prisión. Rodeado de azulejos blancos, lo va envolviendo la relatividad y siente que es eterno, que cada paso retumba con un eco espectacular y a medida que avanza el pasillo se hace más largo. Al final se encuentra usted con una puerta roja y un interfon, que al marcar la clave otorgada, que si YO mal no recuerdo era algo así como 94763 suena el timbre de que tiene permitido pasar. Error.
Imagínese el lector una habitación donde el tiempo se condensa en un grano de arena que se alarga como si fuera hecho de chicle, para nunca caer del otro lado del reloj. Un cubo de espacio ubicado ciertamente en un tercer piso entre las calles Mariano Escobedo y Emilio Carranza de una enorme ciudad, donde el aire es tan denso que si se arrojara un vaso con agua el agua tendería a flotar por encima de la atmósfera, mientras nuestros personajes respiran plasma que se les sube a la cabeza en forma de peleas.
-Te toca mover- dice HIM, -Espérate, deja pienso- digo yo.
Hasta las piezas de un ajedrez distinto al que era antes de entrar parecen estar deseando moverse solas para poder terminar con ese juego que decide el destino entre la salida y el infierno. HIM decide dormir y YO no puedo recordar el borde en el que seguía pensando el movimiento y el momento en que el estupor me cargó consigo en cuerpo y alma, terminando en la cama vecina tratando de cerrar los ojos. Fue entonces que la PAVA se robó mi aliento en un sólo escalofrío y con ansias en las manos y en los huesos traté de huir de lo que llamo “el lugar con más PAVA del planeta“
-¡Despierta! ¡Por favor sácame de aquí!- empecé a gritarle a HIM que dormía como un bulto en la cama de enfrente, que no respondió a mis reclamos, súplicas y zarandeos.
A pesar del esfuerzo por tratar de normalizar ese estiramiento macabro del tiempo-espacio, YO logré juntar todos los objetos personales en una bolsa y justo en el momento de abrir la puerta de salida sentí el despertar de HIM, para verlo con los ojos desorbitados y las pupilas densamente dilatadas, y sentir que no era HIM sino que era otra persona capaz de cualquier cosa en el desvarío de una dimensión paralela en la que creí capaz a HIM incluso de matarme.
-HIM, sólo vámonos de aquí por favor...-
Esa fue la historia de su existencia, que evidentemente está cortada porque si el lector conociera el resto se vería privado del sueño por el resto de sus días, cosa de la que YO no quiero adquirir ninguna responsabilidad. (O quizá se trata más bien de uno de esos casos donde el final es tan ordinario que podría escribirse como ejemplo del trama clásico de cualquier historia arquetípica, y que el autor omite por el bien de su historia y su reputación en el mundo literario.
Lo que sí es mi obligación aclarar, es que HIM no se volvió loco ni mucho menos con el episodio de la PAVA. Lo que ocurre es que desde siempre HIM ha estado loco por YO, lo que me hace pensar que podría estar loco por ELLA y/o parecerse a STYROFOAM MAN. En realidad HIM no piensa en STYROFOAM MAN, ni en ELLA, ni en la PAVA, ni en JEREMY, simplemente en YO y algunas pocas veces en EL.
Si YO tuviera el permiso literario para mandar un mensaje encriptado o quizá más obvio que el fraude presidencial de Salinas, lo único que querría sería separar de una vez por todas, en la escritura y en la vida, las ataduras entre EL y HIM. EL no es HIM como YO no soy ELLA y como HIM sabe 5 idiomas y ELLA lee a Paulo Coelho. Quizá YO y HIM deberíamos dejar comparaciones absurdas y dedicarnos a explorar todo el planeta con el pretexto de encontrar o no la PAVA.
Al final todo esto comenzó porque todo lo que EL dijo fue -Be careful- y YO en respuesta dije -You are dreadful- y resultó que cuando EL dijo -Be careful- no quería decir ten cuidado sino todo lo contrario y lo mismo, de forma amenazante, sin conocer una palabra del idioma anglosajón.
fue todo lo que le dijo, o al menos eso dijo EL que le dijo, quizá me lo dijo a YO, con las razones verdaderas de que fuera la careful persona que YO no soy.
Cuando EL me contó la historia de cómo sólo dijo -Be careful-, como línea principal de una película de Tarantino, yo pensé en escribir la historia, como anécdota o cuento fantástico, o quizá como escrito experimental.
EL es un personaje bien particular, de esos que escribes y cuando deseas no haberlos escrito ya se convirtieron en protagonistas de tu historia. O al menos en antagonistas, digo YO. En realidad YO está enojada porque esta historia no se trata de ella, y a decir verdad tampoco de EL. Si fuera una historia sobre YO hablaría de cosas tristes y si fuera de EL de cosas sin importancia. Más bien debería hablar de HIM, de ELLA, de la PAVA y sus relaciones con STYROFOAM MAN.
A pesar de que fueron todos personajes creados en distintas épocas, HIM del 92, STYROFOAM MAN 40 años antes de eso, la PAVA que se burla porque existe desde tiempos inmemoriales y ELLA que quizá es uno o dos años menor que YO. Pero todos en sí se relacionan.
STYROFOAM MAN es un caza-fortunas masculino que se dedica a conquistar mujeres de mayor edad para quedarse con todo su dinero. STYROFOAM MAN no hizo nada bueno de su vida más que quizá la creación involuntaria de distintos personajes secundarios y un autor no autorizado. Por lo tanto, STYROFOAM MAN sería capaz de poner su ojo lascivo sobre ELLA, si llegara a conocerla.
ELLA como tal es un sistema óseo formado por 206 huesos que sostienen un cuerpecito de teenager que hace mucho ejercicio y que tienen dentro del cráneo un cerebro celoso y arrogante. Quizá en el fondo ELLA se parece a YO pero menos tonta. YO le da tantas vueltas a este asunto que ha envuelto a ELLA de una serie de imaginaciones ficticias y un aura de maravillas que probablemente ni siquiera existe. Es decir, ELLA lee a Paulo Coelho.
Por su parte, ELLA trae consigo mucha PAVA. No sabría decir si es la PAVA natural de las ELLAs, si la obtuvo por leer a Paulo Coelho o simplemente trae la PAVA de no ser YO y a pesar de ello lo que piensa EL.
La PAVA, por otro lado, no es más sino la reina de los lugares de ambiente pesado. Como el bar abandonado de Camelinas donde volví a ver a JEREMY, también con mayúsculas porque también es especial, pero no en esta historia particular.
Pero la historia real que YO quería contar sobre la PAVA es aquella que tiene que ver con HIM y cómo juntos descubrimos el lugar con más PAVA del planeta.
Imagínese el lector una zona industrial, vieja y fea, cerca de la central de autobuses y de muchísimos bares de p...ersonas alegres y gustosas del alcohol. Imagínese que entre todo esto hay una reja negra, casi sin darse a notar, una reja corrediza que detrás suyo contiene un pasillo. Dicho pasillo, más que un pasillo cualquiera, podría pasarse por el pasillo previo de un psiquiátrico o de una prisión. Rodeado de azulejos blancos, lo va envolviendo la relatividad y siente que es eterno, que cada paso retumba con un eco espectacular y a medida que avanza el pasillo se hace más largo. Al final se encuentra usted con una puerta roja y un interfon, que al marcar la clave otorgada, que si YO mal no recuerdo era algo así como 94763 suena el timbre de que tiene permitido pasar. Error.
Imagínese el lector una habitación donde el tiempo se condensa en un grano de arena que se alarga como si fuera hecho de chicle, para nunca caer del otro lado del reloj. Un cubo de espacio ubicado ciertamente en un tercer piso entre las calles Mariano Escobedo y Emilio Carranza de una enorme ciudad, donde el aire es tan denso que si se arrojara un vaso con agua el agua tendería a flotar por encima de la atmósfera, mientras nuestros personajes respiran plasma que se les sube a la cabeza en forma de peleas.
-Te toca mover- dice HIM, -Espérate, deja pienso- digo yo.
Hasta las piezas de un ajedrez distinto al que era antes de entrar parecen estar deseando moverse solas para poder terminar con ese juego que decide el destino entre la salida y el infierno. HIM decide dormir y YO no puedo recordar el borde en el que seguía pensando el movimiento y el momento en que el estupor me cargó consigo en cuerpo y alma, terminando en la cama vecina tratando de cerrar los ojos. Fue entonces que la PAVA se robó mi aliento en un sólo escalofrío y con ansias en las manos y en los huesos traté de huir de lo que llamo “el lugar con más PAVA del planeta“
-¡Despierta! ¡Por favor sácame de aquí!- empecé a gritarle a HIM que dormía como un bulto en la cama de enfrente, que no respondió a mis reclamos, súplicas y zarandeos.
A pesar del esfuerzo por tratar de normalizar ese estiramiento macabro del tiempo-espacio, YO logré juntar todos los objetos personales en una bolsa y justo en el momento de abrir la puerta de salida sentí el despertar de HIM, para verlo con los ojos desorbitados y las pupilas densamente dilatadas, y sentir que no era HIM sino que era otra persona capaz de cualquier cosa en el desvarío de una dimensión paralela en la que creí capaz a HIM incluso de matarme.
-HIM, sólo vámonos de aquí por favor...-
Esa fue la historia de su existencia, que evidentemente está cortada porque si el lector conociera el resto se vería privado del sueño por el resto de sus días, cosa de la que YO no quiero adquirir ninguna responsabilidad. (O quizá se trata más bien de uno de esos casos donde el final es tan ordinario que podría escribirse como ejemplo del trama clásico de cualquier historia arquetípica, y que el autor omite por el bien de su historia y su reputación en el mundo literario.
Lo que sí es mi obligación aclarar, es que HIM no se volvió loco ni mucho menos con el episodio de la PAVA. Lo que ocurre es que desde siempre HIM ha estado loco por YO, lo que me hace pensar que podría estar loco por ELLA y/o parecerse a STYROFOAM MAN. En realidad HIM no piensa en STYROFOAM MAN, ni en ELLA, ni en la PAVA, ni en JEREMY, simplemente en YO y algunas pocas veces en EL.
Al final todo esto comenzó porque todo lo que EL dijo fue -Be careful- y YO en respuesta dije -You are dreadful- y resultó que cuando EL dijo -Be careful- no quería decir ten cuidado sino todo lo contrario y lo mismo, de forma amenazante, sin conocer una palabra del idioma anglosajón.
jueves, 24 de mayo de 2012
She.
Es quizá una forma de perspectivar las cosas, ponerse en otro ángulo, dejar que la pintura me guíe hasta la figura completa como debe ser vista, como en una obra de Felice Varini.
Dejarme sentir el soplo del viento universal, que me deshace en partículas de luz y de todo lo que soy, de lo que soy en conjunto con mi microcosmos lleno de problemas inventados y de mil y un temas de conversación. Remolinos de notas condensadas en páginas y páginas de literatura de natura, licuados con terrones de azúcar y granos enteros de sal, esencia de azul, aromas a blanco y negro.
Es otra forma de salir a la calle y bailar sin zapatos, sin esperar la llegada de nadie, ni para detenerme ni para seguirme el compás. Dejé de compararme con una cintura pequeña, unos ojos verdes y una personalidad peculiar, mucho más fuerte, mucho más apabullante, quizá menos brillante, eso no lo puedo decir. Dejé de compararme en el momento en que mi alma se dio cuenta de que no puedes pedirle al agua y al aceite un punto de comparación, entre Paulo Coehlo y García Márquez, entre mala ortografía y redacción de concurso, entre un cuerpo perfecto o unas manos de pianista. De verdad quisiera demostrar humildad y no ponerme por encima, pero hemos llegado a un punto en el que tanto puedo decir que es inútil mentir por modestia, o que simplemente me conviene más creerlo así. Para no volver a caer, para de verdad hacerme creer que el ser humano es idiota por naturaleza y suele abandonar el oro por el plomo.
Dejarme sentir el soplo del viento universal, que me deshace en partículas de luz y de todo lo que soy, de lo que soy en conjunto con mi microcosmos lleno de problemas inventados y de mil y un temas de conversación. Remolinos de notas condensadas en páginas y páginas de literatura de natura, licuados con terrones de azúcar y granos enteros de sal, esencia de azul, aromas a blanco y negro.
Es otra forma de salir a la calle y bailar sin zapatos, sin esperar la llegada de nadie, ni para detenerme ni para seguirme el compás. Dejé de compararme con una cintura pequeña, unos ojos verdes y una personalidad peculiar, mucho más fuerte, mucho más apabullante, quizá menos brillante, eso no lo puedo decir. Dejé de compararme en el momento en que mi alma se dio cuenta de que no puedes pedirle al agua y al aceite un punto de comparación, entre Paulo Coehlo y García Márquez, entre mala ortografía y redacción de concurso, entre un cuerpo perfecto o unas manos de pianista. De verdad quisiera demostrar humildad y no ponerme por encima, pero hemos llegado a un punto en el que tanto puedo decir que es inútil mentir por modestia, o que simplemente me conviene más creerlo así. Para no volver a caer, para de verdad hacerme creer que el ser humano es idiota por naturaleza y suele abandonar el oro por el plomo.
sábado, 12 de mayo de 2012
definición de unos nervios que no son tus nervios.
Sístole-diástole,
epístola sinfónica.
Respiración sonora
Sufragánea se subleva,
sale distanciada sin saber
su destino.
Siento sinceridad,
salvo sus silencios
solistas sentimentales.
Solitaria,
suspiro solaz,
sistema sísmico
situado sobre soberbia
simboliza sabor salado.
Silueta surrealista significa
salud subvalorada.
epístola sinfónica.
Respiración sonora
Sufragánea se subleva,
sale distanciada sin saber
su destino.
Siento sinceridad,
salvo sus silencios
solistas sentimentales.
Solitaria,
suspiro solaz,
sistema sísmico
situado sobre soberbia
simboliza sabor salado.
Silueta surrealista significa
salud subvalorada.
lunes, 7 de mayo de 2012
Fuck you!
ADVERTENCIA: si es que este blog alguna vez tiene lectores, supongo que será porque aprecian mis escritos de pseudo-literatura. Este post sin embargo, es puramente la precipitación de una presa que se fue llenando y llenando a base de lluvia continua. Es decir, no tiene sentido alguno más que expresar desprecio y el lector debería disculpar a su autora y leer algo más ameno y menos amenazante.
----------------------------------------------------------------------
Love of mine:
Amor, mi vida, cariño, corazón, bonito, chocolate de arena, mi sol, hermoso, guapo, mi luz azul, alegría de mis noches, brisa de menta, mis bichos en la panza, dulce de leche, mi musa, greit boy, mi suspiro, manojo de pensamientos que no deben ser pensados, mi domingo astromántico, the shelter, imaginación de media tarde, cura de la gente triste, remedio sonoro de sal, beso de tinta china, perfecto-radical o radical-perfecto, mi licor de durazno, tu cara que lo es todo, estupor de azúcar, voz de hierbabuena, labios de agua, el de las manos preciosas, nieve del verano, color de cal y canto, mentira con sabor a verdad sin ilusiones, risa de cereza, cítricos y luna...
... amor, mi leo, mi estrella de la mañana, mi niño de mazapán, my other side:
¡VETE MUCHO A LA (palabra censurada por el contraste con el contenido extremadamente dulce de este post)!
Atte.
Tu Sueño de Amor.
---------------------------------------------------------------------
PD En serio es la única vez que escribiré sobre ello, para dejarlo ir, de una vez y para siempre.
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Love of mine:
Amor, mi vida, cariño, corazón, bonito, chocolate de arena, mi sol, hermoso, guapo, mi luz azul, alegría de mis noches, brisa de menta, mis bichos en la panza, dulce de leche, mi musa, greit boy, mi suspiro, manojo de pensamientos que no deben ser pensados, mi domingo astromántico, the shelter, imaginación de media tarde, cura de la gente triste, remedio sonoro de sal, beso de tinta china, perfecto-radical o radical-perfecto, mi licor de durazno, tu cara que lo es todo, estupor de azúcar, voz de hierbabuena, labios de agua, el de las manos preciosas, nieve del verano, color de cal y canto, mentira con sabor a verdad sin ilusiones, risa de cereza, cítricos y luna...
... amor, mi leo, mi estrella de la mañana, mi niño de mazapán, my other side:
¡VETE MUCHO A LA (palabra censurada por el contraste con el contenido extremadamente dulce de este post)!
Atte.
Tu Sueño de Amor.
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PD En serio es la única vez que escribiré sobre ello, para dejarlo ir, de una vez y para siempre.
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